martes, 27 de diciembre de 2011
Yo creo que es esta especie de catarsis que todos hacemos a fin de año. Él siempre termina entrando ahí... Él siempre estuvo ahí, nunca se fue; por eso entra, porque siempre figuró a pesar de la distancia, porque siempre estuvo esa mirada interesante, porque siempre me estremeció ante cada contacto, ante cada palabra, porque nunca me abandonó a pesar de no estar conmigo.
Hoy pido que se vaya rápido. Sé que va a doler, que lo voy a extrañar pero es lo mejor. Hoy ya no lo tengo cerca mío seguido pero aún así lo quiero acá, porque sé que lo tengo a unas pocas cuadras de distancia. Cuando lo tenga allá, pasando la frontera; tal vez ahí, en ese preciso momento, sea en el que me de cuenta en el que, a pesar de su querer y el mío, las cosas no se dieron de la mejor manera. Me voy a quedar con ese sabor amargo de no haberlo intentado una vez más pero... ¿Tercera oportunidad? ¿Para qué? ¿Para que se vayas y me quede acá, estancada en este pueblito, viviendo de ilusiones? No, no puedo. Hoy soy un poco egoista y pienso en mí y en mi bienestar.
En este 2012, van a ser contadas las veces que lo vea. No sé que va a pasar cuando tal evento se lleve a cabo, tampoco quiero planearlo. Solo espero que este cariño, este aprecio, este querer se vaya con las cosas de la mudanza y que se quede en la ruta... O se quede con él.
martes, 15 de noviembre de 2011
Me cayó la ficha de que te vas y que ya no hay vuelta atrás.
No, no hay vuelta atrás.
No es uno de tus típicos amagues, de esos que venís haciendo hace bastante: Te vas... Y TE VAS.
Hoy volvés de allá, de conocer el colegio nuevo, de ver la casa, de ubicarte en esa ciudad que tanto amás, en ese país que vos y tu familia tanto aman; ese que va a ser tu futura casa en lo que queda de tu... ¿vida?
Con vos se van tantas cosas, creo que hasta un pedazo de mí te llevas. Se van las risas, los besos, las noches compartidas, tus manos sobre las mías, los abrazos, la companía, las peleas, esas sonrisas que solo vos me das. Lo único que no te llevas son las penas y esta tristeza que parece ahondarse cada vez más.
¿Qué pasa? ¿Qué me pasa? ¿Qué carajo me está pasando, podes decirme?
Sí, dejo el orgullo de lado y te digo que sí, te voy a extrañar pero, ¿sabes qué? Todo esto me va a hacer bien para alejarme definitivamente de vos.
Me encantaría que te vayas YA, no quiero que esta agonía se extienda más; no quiero pasar un verano a tu lado, que la pasemos genial y que cuando llegue mediados de febrero te tengas que ir. No lo quiero, se me va a hacer demasiado dificil; ya se me hace dificil ésto, imaginate lo que va a ser esa "despedida".
No soy autodependiente. Puedo vivir sin vos, llevo tiempo haciéndolo. Sin embargo, a pesar de vivir sin vos, siempre estuviste acá, conmigo, al lado mío; y, cuando te vayas, tu ausencia realmente se va a notar.
Muchas cosas me van a hacer acordar a vos: mi cumpleaños de quince, que fue la fecha de tu cumpleaños. Esa canción de Jorge Drexler. Las canciones de Rascall Flats. Tu remera de la Liga de la Justicia. Mi raqueta de paddle. Lo único que pido es que, al recordar esas cosas, poder sonreir pensando en lo felíz que sos allá y no tener que llorar por extrañarte como una condenada.
Yo quiero tu felicidad, eso siempre te lo dejé en claro y, si esto te hace feliz, go ahead, baby. Pero, por favor, no la compliquemos más.
Me encantaría que te vayas ya y terminar con esto de una vez por todas; aunque me duela en lo más profundo del alma.
sábado, 25 de junio de 2011
"Si te mantenés sobrio por veinte años, te perdés las recompensas de volver a estar sobrio. Volver a estar sobrio es tremendo. Es un renacimiento. Así que, en la vida, ¿qué sería del sí sin el no? Si no sabés lo que es un invierno helado y un verano de cuarenta grados, entonces no viviste; y yo ya viví esas cosas"-Steven Tyler
"Las vacaciones permanentes de Steven Tyler" por Brian Hiatt.
Rolling Stone Argentina, número 159, junio de 2011.
miércoles, 25 de mayo de 2011
..."A través de los cristales cubiertos de gasa moaré penetraba una azulada claridad de hospital. Piano, niñerías, bronces, floreros, todo lo miraba. De pronto un delicadísimo perfume anunció su presencia; una puerta lateral se abrió y me encontré ante una mujer de rostro aniñado, liviana melenita encrespada junta a las mejillas y amplio escote. Un velludo batón color cereza no alcanzaba a cubrir sus pequeñas chinelas blanco y oro.
—Qu' y a t-il, Fanny? (¿Qué dijo, Fanny?)
—Quelques livres pour Monsieur... (Algunos libros para el señor...)
—¿Hay que pagarlos?
—Están pagos.
—Qui... (¿Quién?)
—C'est bien. Donne le pourboire au garçon. (Eso es bueno. Dele una propina al mesero.)
De una bandeja la criada cogió algunas monedas para entregármelas, y entonces le respondí:
—Yo no recibo propinas de nadie.
Con dureza la criada retrajo la mano, y entendió mi gesto la cortesana, creo que sí, porque dijo:
—Très bien, très bien, et tu ne reçois pas ceci? (Bueno, está bien, ¿Y usted no acepta esto?)
Y antes de que lo evitara, o mejor dicho, que lo acogiera en toda su plenitud, la mujer riendo me besó en la boca, y la vi aún cuando desaparecía riendo como una chiquilla por la puerta entornada.
Dío Fetente se ha despertado y comienza a vestirse, es decir, a ponerse los botines. Sentado al borde del camastro, sucio y barbudo, mira en redor con aire aburrido. Alarga el brazo y coge la gorra, entrándosela en la cabeza hasta las orejas; luego se mira los pies, los pies encalcetados de groseras medias rojas, y después, hundiendo el dedo meñique en la oreja, lo sacude rápidamente produciendo un ruido desagradable. Termina por decidirse y se pone los botines; luego, encorvado, camina hacia la puerta del cuartujo, se vuelve, mira por el suelo, y hallando una colilla de cigarro la levanta, sopla el polvo adherido y la enciende. Sale. En los mosaicos de la terraza escucho cómo arrastra los pies. Yo me dejo estar. Pienso, no, no pienso, mejor dicho, recibo de mi adentro una nostalgia dulce, un sufrimiento más dulce que una incertidumbre de amor. Y recuerdo a la mujer que me ha dado un beso de propina. Estoy colmado de imprecisos deseos, de una vaguedad que es como neblina, y adentrándose en todo mi ser, lo torna casi aéreo, impersonal y alado. Por momentos el recuerdo de una fragancia, de la blancura de un pecho, me atraviesa unánime, y sé que si me encontrara otra vez junto a ella desfallecería de amor; pienso que no me importaría pensar que ha sido poseída por muchos hombres y que si me encontrara otra vez junto a ella, en esa misma sala azul, yo me arrodillaría en la alfombra y pondría la cabeza sobre su regazo, y por el júbilo de poseerla y amarla haría las cosas más ignominiosas y las cosas más dulces. Y a medida que se destrenza mi deseo, reconstruyo los vestidos con que la cortesana se embellecerá, los sombreros armoniosos con que se cubrirá para ser más seductora, y la imagino junto a su lecho, en una semidesnudez más terrible que el desnudo. Y aunque el deseo de mujer me surge lentamente, yo desdoblo los actos y preveo qué felicidad sería para mí un amor de esa índole, con riquezas y con gloria; imagino qué sensaciones cundirían en mi organismo si de un día para otro, riquísimo, despertara en ese dormitorio con mi joven querida calzándose semidesnuda junto al lecho, como lo he visto en los cromos de los libros viciosos...."
-II. "El trabajo y los días" -"El Juguete Rabioso" de Roberto Arlt
viernes, 11 de marzo de 2011
viernes, 4 de marzo de 2011
Ah, who cares what you look like anyway. Lets just all have some cake and everything will seem fine!'
Mirá lo que escribís, Fletcher! Sos hermosamente comprensible, de ésos que ya no vienen ♥
lunes, 31 de enero de 2011
Carta a ese alma que espero.
En estas simples lineas, quiero decirte que tu tarea va a ser dificil. Si querés ganarte mi confianza y mi fé, no va a ser facil. Te lo pido por favor, alma; cuidado al realizar tu tarea... Ya no quiero ver vías y llorar. Por favor, llevame a una buena estación, dejame en un lindo andén... Dejame del lado de la felicidad.
Gracias.
sábado, 22 de enero de 2011
Que Edward ni Edward, que Jacob ni Jacob
..."Ian me miraba con una extraña combinación de alegría y nerviosismo en los ojos. Su cara parecía más alta de lo que solía estar, más grande de lo que solía ser, pero sus ojos eran tan azules como recordaba. El ancla que me había atado a este planeta.
-¿Estás bien ahí? -me preguntó.
-No..., no lo sé -admití-. Me noto muy... rara. Tan rara como si hubiera cambiado de especie. Más de lo que había pensado que me sentiría. No..., no lo sé.
Mi corazón volvió a agitarse al mirar esos ojos, y allí no había ningún recuerdo del amor de otra vida. Tenía la boca seca y se me revolvió el estómago. Sentía el lugar donde su brazo tocaba mi espalda más vivo que el resto de mi cuerpo.
-No te importa mucho quedarte aquí, ¿verdad, Wanda? ¿Crees que podrás soportarlo? -murmuró.
Jamie me estrechó la mano. Melanie puso la suya encima y sonrió cuando Jared añadió la suya al montón. Trudy me dio unas palmaditas en el pie. Geoffrey, Heath, Heidi, Andy, Paige, Brandt y Lily me observaban con grandes sonrisas. Kyle se había acercado, sonriendo también, y la sonrisa de Sol era de complicidad.
¿Cuánto Sin-dolor me había dado Doc? Todo brillaba de nuevo.
Ian me apartó la nube de pelo dorado de la cara y dejó la mano en mi mejilla. Era tan grande que abarcaba desde la mandíbula hasta la frente y su contacto envió una descarga de electricidad a todo lo largo y ancho de mi piel plateada. Se estremeció al sentir esa descarga, y mi estómago se estremeció con ella.
Sentía que mis mejillas se habían sonrojado. Nunca me habían roto el corazón, nunca lo habían hecho volar. Me avergoncé. Me costó hablar.-Supongo que podré soportarlo -susurré-, si eso te hace feliz.
-Eso no es suficiente, la verdad -dijo Ian-. También tiene que hacerte feliz a ti.
Sólo podía sostener su mirada durante unos segundos cuando lo intentaba. La timidez, tan nueva para mí, me confundía, hacía que bajara los ojos hacia mi regazo sin poder evitarlo.
-Creo... que podría -admití-. Creo que podría hacerme muy, muy feliz.
Feliz y triste, alegre y miserable, segura y temerosa, amada y abandonada, paciente y enfadada, pacífica y salvaje, llena y vacía..., todo a la vez. Lo sentiría todo. Todo sería mío.
Ian me alzó la cara hasta que le miré a los ojos, mientras me ruborizaba aún más.
-Entonces te quedas.
Me besó allí delante de todo el mundo, pero enseguida me olvidé del público. Fue fácil y directo, sin confusión, sin objeción, sin división, sólo Ian y yo, y la roca derretida avanzando por este cuerpo nuevo, sellando otra vez el trato.
-Me quedaré -afirmé.
Y comenzó mi décima vida..."
Capítulo 59: "Recuerdo" - "The Host" de Stephenie MeyerMe enamoré de Ian O'Shea. Yo sé que la platea femenina que haya leido este libro, coincide conmigo. Es que, ¿es necesario que tenga que ser tan dulce, tan comprensible? Es totalmente inhumano; y, ¡pues claro! Otro personaje de libro tenía que ser. (Fuck you, Steph)
domingo, 9 de enero de 2011
Podés decirle a todos que ésta es tu canción
I know it's not much but it's the best I can do, my gift is my song and this one's for you. And you can tell everybody this is your song, it may be quite simple but now that it's done. I hope you don't mind, I hope you don't mind that I put down in words how wonderful life is while you're in the world
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Immortal Lennon

Tu cuerpo puede estar en Nueva York, esparcido por todo Central Park. Tu alma está allá arriba, dando vueltas a través del paraíso. Tu sabiduría, tus letras, ese aprendizaje que nos dejaste: dentro de todos nosotros.
John Lennon: 1940 -
lunes, 25 de octubre de 2010
¿Cómo poder explicarte? ¿Cómo poder explicartelo?
martes, 19 de octubre de 2010
El descargo del año
jueves, 23 de septiembre de 2010
¡Calamarístico!
Y así podría seguir con un sin fín de frases de tu autoría... Andrelo, siempre le das en el punto; siempre sabes identificarme con tus canciones, tus frases y tus melodías. Ojalá, algún día, en alguna galaxia desconocida o tal vez en éste mismo mundo, haya alguien que tenga el mismo don de hacer tan bello el arte de componer.
jueves, 16 de septiembre de 2010
¿Por qué existís?
Sabemos que el desamor es una consecuencia del amor, pero ¿que consecuencia nos acercó el amor? Quién sabe pero qué bonita -y masoquista- consecuencia..
miércoles, 15 de septiembre de 2010
domingo, 12 de septiembre de 2010
Descargo
sábado, 28 de agosto de 2010
martes, 1 de junio de 2010
Es el tiempo de elegir, soñar despierto. Es el tiempo de vivir queriendo. Es el tiempo de dejar
lo que
ya
'adiós' a
lo que
doy por
seguro.
Y hoy te vi, te ví,
te ví, y así te ví. Es tiempo de dejar atrás todo lo malo y cambiar.
Es el tiempo de enterrar lo que está
Es el tiempo de dejar, lo que ya no
vuelve más.
te ví, te ví, te ví, y así te ví. Es el tiempo de intentar, volver a respirar. Y hoy te vi, te ví, te ví, y así te